sábado, 5 de diciembre de 2009







El 2 de Noviembre es la tradicional Alumbrada a las 8:00 de la noche en el panteón. Las tumbas son decoradas cuidadosamente y con cariño, con diversos dibujos en los que destacan los de la Virgen o de la Cruz. Estos diseños se realizan esparciendo pétalos de flores de cempasúchitl.Todo el panteón queda iluminado por miles de velas y cirios, el humo de copal rodea los rostros de las personas que se han reunido para convivir con sus difuntos. El amor y el respeto es el elemento clave de esta celebración.Visitar la iglesia de San Andrés es presenciar el encuentro de dos culturas. Este templo se encuentra en el centro del pueblo y fue edificado en 1537 por los frailes agustinos. En febrero de 1932 fue declarado monumento histórico. En el altar se hace una gran ofrenda y toda la nave permanece a media luz. Es una iglesia muy particular, digna de ser visitada cualquier día del año.El tzompantli que se encuentra a la derecha del atrio y que se coloca en esta fecha, da un matiz diferente a esta iglesia. Durante la época prehispánica, el tzompantli era una advertencia para los enemigos. Se formaba con cráneos ensartados en estacas. Actualmente, las calaveras con perforaciones apiladas unas sobre otras, siguen conservando algo de esa advertencia. Hacen que el visitante se pregunte cuál es su relación -si la hay- con las calaveritas de azúcar o el pan de muerto de las ofrendas.Para todas esas personas que les gusta pueblear, Mixquic es un destino obligado: Su atractivo va más allá del día de muertos. Su rica historia se remonta a los años antes de la conquista, tiene un sitio arqueológico, El museo de San Andrés con piezas tales como la figura de Mixquixtli, diosa de la vida y de la muerte; la escultura de un Chac-mool, el mensajero de los dioses, misma que está franqueada por dos aros de juego de pelota.También es importante mencionar la fiesta patronal de san Andrés el 30 de Noviembre.
El 1 de Noviembre se dedica a los muertos chiquitos ya que se cree que por ser niños, llegan corriendo primero. Se les prepara una ofrenda con flores y velas blancas, pues este color simboliza la pureza de estos inocentes difuntos. Estas ofrendas se adornan con juguetitos pintados con colores alegres; así, cuando lleguen las ánimas de los difuntos “chiquitos” podrán jugar tal como lo hacían en vida. El perrito Izcuintle, juguete que no debe de faltar en las ofrendas a los niños, es el que ayuda a las almas a cruzar el río Chiconauhuapan, que es el último paso para llegar al Mictlán. Hay que hacer notar que todos los elementos de estas ofrendas están a escala reducida y no debe ponerse ningún elemento de una ofrenda de adulto, ya que de ser así los niños se enojarán, se entristecerán y no comerán lo ofrecido.En la mañana del 1 de Noviembre a las 8 se ofrece un desayuno a estas pequeñas almas. A las 12 del medio día suenan de nuevo las campanas de la iglesia anunciando la despedida de los muertos chiquitos. Es momento de cambiar las flores blancas de la ofrendas por las amarillas de cempasúchil.A las 7 de la tarde hay una tradición muy antigua que comienza con el sonido de las campanas de la iglesia, "la hora del campanero" donde se juntan grupos de niños y adultos del pueblo que llevan campanas, van visitando las ofrendas de las casas de sus amigos, vecinos y parientes, cantando: "a las ánimas benditas les prendemos sus ceritas. Campanero, mi tamal". Recibiendo a cambio tamales, dulces o fruta.
fuente:http://www.lugaresdemexico.com/mixquic.html



Las Ofrendas Son para que las ánimas que nos visitan puedan nutrirse de la esencia y el olor de los alimentos que sus familiares o seres queridos les preparamos. La ofrenda nos permite estar cerca de nuestros muertos para dialogar con su recuerdo. Es el reencuentro con un ritual que convoca a la memoria.En las ofrendas se colocan diversos objetos que el difunto solía comer o beber: Se ofrece agua para que sacie su sed. Sal: como elemento purificador que sirve para que el cuerpo no se corrompa en su viaje de ida y vuelta del año siguiente. Velas: donde la flama significa esperanza y sirva de guía para que puedan llegar a sus antiguos lugares, además de alumbrar el regreso a su morada. -En algunas ofrendas cada vela significa un difunto-. Copal: como elemento que sublima la oración, limpia el lugar y aleja a los malos espíritus. Las Flores: que por sus colores y aromas, adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima.La flor amarilla del cempasúchil (zempoalxóchitl) -que significa en náhuatl "veinte flor"-, deshojada, es el camino de color y olor que traza las rutas a las casa y ofrendas ya que se cree que este color lo pueden ver muy claramente en la oscuridad las ánimas. El Petate: como cama o mesa para que las ánimas descansen en él. El pan de muerto y las cañas: relacionados con el tzompantli, -el pan simboliza los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas donde se ensartaban-.Hay muchos otros elementos como un retrato del difunto, un plato de mole, frutas, calaveras de azúcar, un tequila o licor, -según la preferencia del difunto-, una cruz que señala los cuatro puntos cardinales para que el alma no se pierda, cadenas de papel morado y amarillo que significa la unión entre la vida y la muerte, papel picado y objetos personales o que le agradaban al difunto.La fiesta comienza el 30 de Octubre con las ofrendas familiares. A las 12 de la noche suenan 12 campanadas anunciando la llegada de las almas de los niños.


San Andres Mixquic es un poblado del Distrito Federal (Entidad donde se ubica la Ciudad de México), se encuentra en el sur de la ciudad, pertenece a la delegación de Tláhuac, se encuentra en el lago de Xochimilco. Mixquic: significa "lugar en donde hay mezquites" (o "donde el mezquite"), también significa "lugar de quien cuida el agua" o "Lugar de los muertos". Mixquic fue un centro ceremonial de importancia, donde la celebración principal fue el sacrificio de prisioneros capturados. Mixquic está en la delegación Tláhuac, en el sureste del Distrito Federal. Las familias de Mixquic se dan a la tarea de confeccionar los altares para muertos y de preparar las ofrendas con las que han de invitarlos a visitar su antiguo hogar. Según la creencia popular, las ánimas empiezan a llegar al pueblo el 1º de noviembre a las 12 del día, cuando el sol pasa por el cenit. El día 2 a las 4 de la tarde, se escuchan las campanas del convento Agustino y las familias de Mixquic se dirigen en silencio al campo santo donde entre flores de cempasúchil, gladiolas y veladoras encendidas rezarán por las almas de sus parientes fallecidos.
La celebración del día de muertos en el poblado de Mixquic incluye]: danza, teatro, música, exposiciones, exhibición de ofrendas, visitas guiadas y una variedad de elementos tradicionales, tanto gastronómicos como ornamentales, integran la oferta cultural de San Andrés Mixquic, donde cada año se celebra una de las más tradicionales fiestas de culto a los muertos.
A sólo una hora de la zona turística de Xochimilco, en San Andrés Mixquic (Tláhuac) se desarrolla, como cada año, el rito del
Día de Muertos, en un acto que combina la tradición prehispánica con el rito católico de la muerte.
En el Mixquic precolombino, éste simbolizaba la esencia misma del ritual funerario. La deidad central era
Miquiztli, la Diosa de la Muerte, en cuyo honor se cuenta que se practicaban sacrificios humanos, sobre todo de prisioneros de guerra.
Hoy día, organizadas por la delegación Tláhuac y el Patronato del Pueblo, las actividades comienzan desde el 30 de octubre y concluyen con la tradicional “Alumbrada” en el panteón, la noche del 2 de noviembre.
Como indica esta tradición, donde se funde lo pagano con lo religioso, los habitantes de Mixquic inician el rito dando mantenimiento a sus tumbas, instalando las ofrendas y estrellas de papel de china en sus casas que alumbrarán el camino de los muertos, marcado con un faro hecho de chilacayote o una fogata a la entrada de las casas.
El día 31 por la mañana se pone la mesa del
altar de muertos, se utiliza un mantel seleccionado exclusivamente para la ofrenda y se colocan candeleros negros o blancos con velas para adultos y niños, respectivamente, a fin de iluminar su camino.
Para el mediodía del
1 de noviembre, en el panteón de Mixquic suena el repique de las campanas de la iglesia, anunciando el arribo de las ánimas de los adultos, con lo que las ofrendas crecerán y una de las partes con mayor misticismo del festejo dará inicio.
En cada ofrenda se colocan la sal (para el alimento), el agua (para calmar la sed), y las veladoras (para iluminar su camino); además de flores de alhelí y cempasúchitl.
En el piso, junto al altar, se coloca un petate nuevo donde se acomodan tamales hechos en casa, cazuelitas con sal y frutas, todo adornado con papel picado; mientras en la azotea o la entrada de las casas se instala un farol hecho de papel de china y carrizo, que indica al ánima su hogar.
La ofrenda se complementa con fruta, hojaldras, y en el caso de los niños, las figuritas de los escuincles (perros) que guiarán sus almas por el inframundo; flores blancas que representan la pureza de los niños y amarillas que iluminan a los adultos para que no se pierdan en el camino.
El día 2 se realiza la “Alumbrada” en el panteón, donde se rinde un homenaje a los seres que se fueron y dejaron su recuerdo en este mundo. Desde las 19:00 horas, el panteón se ilumina con cirios, y a las tumbas adornadas con flores llegan los familiares de los muertos para acompañarlos y hacerles saber que serán bienvenidos en el futuro.
El día 3, los vecinos de Mixquic se visitan para intercambiar la comida, fruta, pan y demás elementos de la ofrenda, con lo que se da por concluido el rito que cada año lleva a miles de curiosos a esta población conformada por los barrios de San Miguel, San Ignacio, Santa Cruz, San Bartolomé, Los Reyes y San Agustín
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fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/San_Andr%C3%A9s_M%C3%ADxquic

La ofrenda en el periodo prehispanico
Cuenta la tradicion que los pobladores de Mixquic enterraban a sus muertos en chinampas a un lado de sus casas, donde se les ponian sus ofrendas, las cuales probablemente consistian en agua, sal, rajas de ocote (esta eran utilizadas en lugar de las velas) y pescado fresco. La fecha en que se colocaba la ofrenda no era un dia determinado, si no al momento en que la persona fallecia. En los primeros cuatro dias despues de enterrado, se le llevaban nuevas ofrendas, que es cuando se consideraba que el alma del difunto caminaba hacia el Mictlan, el mundo de los muertos; posteriormente, a los ochenta y ciento sesenta dias, se les ofrendaba de nueva cuenta.
La ofrenda actual
La ofrenda que actualmente se coloca no es totalmente diferente de la prehispanica; en realidad, solo se transforman, por lo que podemos decir, que es el producto del mestizaje. Debido a la influencia cultural del nuevo continente se cambiaron los dolos por las imagenes de los santos, el itacate por el pan y las rajas de ocote por las velas o ceras, asi como de otros productos que en la actualidad son comerciales, haciendo muy vistosas y costosas las ofrendas.
El concepto de muerte llego al nuevo continente a traves de los frailes misioneros que vinieron acompañando a los conquistadores; por eso, nuestra cultura ancestral tiene siempre presente a la muerte, se le espera, desde el momento en que se nace, si bien es cierto que se llora y se entristecen los seres queridos, cuando ven que alguien se le muere, pero tambien se le festeja y se sigue una serie de procticas, ritos y mitos que nos hacen recordar aquel ser querido que se ha ido de este mundo terrenal.
Con el transcurso de la vida, estas conductas heredadas han permanecido en nosotros, mismas que tienen gran arraigo a pesar del tiempo, la celebracion de los dias de muertos tienen su lugar. Se habla de dias de muertos ya que se considera el 30 y 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre destinados a los muertos.

EL DIA DE MUERTOS PARA LOS AZTECAS


Desde la epoca prehispanica, ellos an brindado un tributo para recordar a sus difuntos que murieron y poreso tenian a los dioses como Mictlantecuhtli , señor de la regio del los muertos.

Unas de las costumbres aztecas era que, al fallecer una persona, le doblaba las piernas en pose fetal para atar sus brazos y piernas para luego envolverlo en un lienzo.

En boca del difunto ponian una bella pieza de jade que era el simbolo de su corazon y tendrian que darselo al dios en su camino . luego cosian el linzo con el cadaver dentro para luego ser sepultado.


Los aztecas pensaban que aquellos que morían accidentalmente o por enfermedades incurables, iban a parar a Tlalocán (una especie de paraíso terrenal) donde les recibía Tláloc. En ese lugar pasaban la eternidad cazando mariposas, comiendo frutas exquisitas o jugando pelota. Los que morían de forma natural (y aquí viene la cuestión de la ofrenda), tenían que llevar a cabo un penoso viaje de cuatro años, durante el cual, enfrentaban todo tipo de peligros. Los afortunados que finalizaban su travesía, arribaban a Mictlán donde eran recibidos por Mictlantecuhtli. Estas creencias coinciden con la localización de tumbas con objetos funerarios de alrededor de 1800 A.C. - 1300 A.C. Los aztecas crearon muchas esculturas relacionadas con la muerte. Su literatura también nos enseña la filosofía mexica hacia la muerte.

fuente:http://www.diademuertos.com/Tradicion.html


martes, 17 de noviembre de 2009


Las tradiciones son muy importantes para nosotros los mexicanos, por que de ellas se cuentan nuestra historia que nunca debemos olvidar

Cuando empiezan a colocar las ofrandas para el dia de muertos todos ayudan para que esta quede muy grande y especial para sus difuntos. como en la siguiente foto que muestra como ayuadan a colocar las flores al rededor de la ofranda.